La Leyenda de San Valentín
Son casi tantas las versiones de la Leyenda de San Valentín como diferentes las formas de celebrar este día de los enamorados en distintas partes del mundo, pero la más famosa y transmitida por el saber popular es la siguiente:
Valentín era un chico romano que vivió bajo el mandato del déspota emperador Claudio II durante el siglo tercero de nuestra era. Este muchacho, de origen modesto, estaba preparándose para llegar a ser sacerdote y su bondad e iniciativa para que las jóvenes parejas pudieran estar juntas, llegó a enfrentarse a los deseos del mismísimo emperador.
Y es que por aquel entonces, el emperador estaba inmerso en feroces guerras y deseos de invasión para la mayor gloria de Roma, de modo que necesitaba muchos jóvenes voluntarios que nutrieran sus filas de soldados.
Los jóvenes, sin ninguna gana de marchar a la guerra por las pretensiones ególatras de su emperador, eran muy reacios a abandonar a sus familias, y Claudio II achacó esta falta de entusiasmo a que muchos de ellos estaban casados y le tenían demasiado apego a su hogar y muy poca intención de alistarse en su ejército. Así que no se le ocurrió mejor cosa que prohibir el matrimonio, con lo que pretendía terminar con esta situación y reunir el mayor ejército del mundo.
Pero allí estaba nuestro querido Valentín, que estando totalmente en contra de la tiranía del emperador, decidió seguir casando a los jóvenes en secreto. Aunque por desgracia, la noticia llegó al emperador y Valentín dio con sus huesos en una fría celda, condenado a muerte y sin otra compañía que la de los numerosos jóvenes que acudían a la ventana de su mazmorra para depositar cartas de agradecimiento y flores de apoyo por su ayuda.
Sus visitas eran escasas, pero una de sus mayores defensoras era la propia hija del carcelero, que recibía clases e instrucción del joven Valentín en lectura y escritura y terminó por prendar al joven.
La joven era ciega y acompañó tanto a Valentín que el joven sacerdote, el día de su ejecución, le agradeció su apoyo a la joven y le confesó su amor escribiéndole una carta que terminaba con la firma “de tu Valentín”. De ahí que las cartas de amor dirigidas entre enamorados por esta fecha, se finalicen de esta misma manera.
Valentín murió el 14 de Febrero del año 269, lo que inició la costumbre anual de celebrar su onomástica y la bonita tradición de tener atenciones especiales con nuestro amor para elogiar el recuerdo del bondadoso sacerdote, que hizo tan feliz a tantos jóvenes romanos.

Feliz Dia de San Valentin