Costumbres de San Valentín en el Mundo
En cada país se celebra esta entrañable fecha según mandan sus costumbres y tradiciones, y en ocasiones es muy curioso comprobar las similitudes y diferencias que engloban las innumerables maneras que el ser humano ha ingeniado para demostrar su amor a aquella persona que reina en su corazón.
La premisa suprema de este día es la de celebrar el amor, infinito e incontrolable, o cálido y sosegado. No importa el tipo de amor, sólo el hecho de celebrarlo, demostrarlo y transmitirlo a la persona amada todos y cada uno de los días del año, pero más profundamente en esta fecha.
Así, en Estados Unidos, la tradición de San Valentín ya envuelve hasta a los más pequeños, que elaboran sus propias tarjetas de San Valentín y se las dan a sus amigos, padres y profesores. Los adolescentes norteamericanos celebran bailes y se regalan flores, bombones… decorándolo todo con cupidos y corazones. Con todo esto, no es de extrañar que Estados Unidos sea el país del mundo donde más tarjetas de amor son enviadas con motivo del día de San Valentín: más de 950 millones.
Pero en Europa, países como Gran Bretaña o Italia, son más originales y quieren dar a su celebración del día de San Valentín un toque más ancestral, o incluso histórico. De este modo, las mujeres casaderas de ambos países, se asoman a la ventana al amanecer del 14 de Febrero y esperan ilusionadas que pase un hombre por debajo, ya que si esto ocurre, cuenta la tradición que será su futuro esposo.
Aunque en la actualidad, todos califican esta costumbre como curiosa o exagerada, muchas jóvenes inglesas o italianas no dejan de asomarse al amanecer de esa acostumbrada fría mañana de Febrero, “por si acaso” el amor de sus vidas pasara por debajo de la ventana y se puedan quedar sin saberlo. Lo curioso sería ver también al joven que ansía el cariño de una joven, pasarse toda la mañana de San Valentín paseando a un lado y a otro, debajo de la ventana de su amada… “por si acaso” se asomara.
Los ingleses también gustan de llegar al corazón a través del estómago y elaboran panecillos con semillas, pasas o ciruelas, acompañados de innumerables dulces.
Los italianos, por su parte, llegan a preparar copiosas comidas y espectaculares banquetes en honor del día más apasionado del año, dejando así muy marcada la vena latina y mediterránea que caracteriza la faceta más apasionada del amor.
En los Países Escandinavos y Dinamarca, tienen por costumbre regalar flores prensadas de tonalidades blancas y doradas, simulando gotitas de nieve. Sin embargo, en lugares como Gales, se tallan y regalan cucharas de madera donde aparece la inscripción “Libera mi corazón”.
En la otra parte del mundo, podemos ver a los enamorados japoneses dirigiéndose al emblemático y famoso monte Fuji para tañer la “Campana del Amor” tres veces, mientras dicen el nombre de su amad@ y afirman así, la fortaleza de su sentimiento con la fuerza que impulsan a la campana.
En Australia, los grandes magnates dueños de excavaciones y minas de oro, acostumbraban a regalar a sus amantes joyas y obsequios de incalculable valor, demostrando así su valía y su estabilidad, y aunque para muchas damas aquello fuera una prueba de amor totalmente válida e inequívoca, en la actualidad se sigue prefiriendo la única presencia de la persona amada, en un bonito y romántico restaurante o en cualquier sitio, mientras se esté juntos.