Anillo Compromiso, joyas, anillos de Matrimonio

EL ANILLO DE COMPROMISO 

El anillo es uno de los objetos más antiguos que simbolizan el amor.  Originalmente empleado como sello y emblema de autoridad, también es un símbolo único de compleción, eternidad y unión. Los antiguos anillos romanos de compromiso, hechos a base de hierro, estaban diseñados en forma de dos manos enlazadas que representaban el acuerdo del compromiso legal. Se cree que los primeros anillos de boda cristianos, que aparecieron alrededor del año 860 d. C., se llevaban en los dedos de la mano derecha.

La forma más común de anillo de matrimonio – una cinta de oro – se remonta a los tiempos del pueblo celta. Su clásica simplicidad hace que suela preferirse a otras versiones más vistosas, mientras que el oro, al ser considerado el símbolo de la constancia, se ha convertido en el emblema oficial del amor duradero.

Los anillos de compromiso y otras joyas relacionadas con el amor han adoptado, tradicionalmente, otras formas más elaboradas, en especial en la Europa del renacimiento, cuando los anillos contenían pequeñas cámaras en las que se escondían diminutos corazones u otros recuerdos románticos.

El anillo de compromiso del siglo XVI estaba compuesto por dos secciones que encajaban y que las parejas separaban en el momento del compromiso. Después las volvían a unir como símbolo de amor el día de su boda.

JOYAS

Un rico y conocido lenguaje de las joyas investía a las piedras de un anillo de un significado especial.

Cada una estaba totalmente relacionada con la naturaleza del amor: rubí para el ardor, esmeralda para la sinceridad, granate para la constancia, amatista para Venus y un diamante para la incorruptibilidad del matrimonio. La cualidad perdurable de los diamantes también los convirtió en la elección natural del anillo de la eternidad, un juramento de compromiso después del matrimonio que igualmente se relacionaba, con frecuencia, con el nacimiento de los hijos.

Sin embargo, quizá los anillos de mayor significado para sus propietarios son aquellos que se tienen en secreto, y, por tanto, nunca se muestran. Este tipo de anillos suele estar impregnado del recuerdo de un amor muerto o bien desaparecido.

Después de su muerte, se descubrió que el rey inglés Guillermo de Orange llevaba atado a una cinta el anillo de boda que había entregado a la princesa María, entrelazado con un rizo de su cabello.

Fuente © : el lenguaje del amor de Megan Tresidder.